viernes, 30 de septiembre de 2011
¡¡¡Se acabaron los ciclos!!!
El sex symbol de la foto, es decir, yo, se ha inmortalizado junto a su último chute de Vincristina y Asparraginasa, 3 horas muy amenas, ole, ole y ole.
Gracias a todos por vuestros mejores pensamientos. ¡Hoy nos toca reír!
Día 449
Estoy a unas horas, (nueve y media, aproximadamente) de ponerme el último chute.
Última quimio, últimos días de naúseas y malestar posteriores, últimas dosis de corticoides, último mal trago...
Crucemos los dedos, porque nunca más haya que repetir.
¡POR FIN!
Última quimio, últimos días de naúseas y malestar posteriores, últimas dosis de corticoides, último mal trago...
Crucemos los dedos, porque nunca más haya que repetir.
¡POR FIN!
domingo, 25 de septiembre de 2011
Día 444
¡Hola, peloncetes!
¿Cómo vamos? Yo empecé la universidad el lunes, pero poco a poco, día sí y día no. Parece una tontería, pero el simple hecho de madrugar y pasar fuera de casa unas cuantas horas me deja muy cansado. Así que, ha sido una vuelta a la rutina "light".
Y bueno, contento claro. ¡Aunque ponerme al día me va a costar horrores! ¡Cómo se desacostumbra el cuerpo en algo más de un año!
Además el viernes tuve chequeo. Niveles normales, todo correcto, así que el viernes 30 voy a por el ÚLTIMO ciclo, (últimas dosis de corticoides, últimos días de malestar, de naúseas...). Lo que si me van a aplazar debido a que aún no han pasado los efectos secundarios del todo es la intratecal. De hecho me han dado cita para el neurólogo y el oftalmólogo, porque me pasan cosas muy raras en la vista.
En fin... que no me puedo quejar de las noticias (aunque hubiesen sido mejor si me perdonasen la intratecal, claro).
Y en octubre toca aspirado de médula y escáner para seguir el protocolo y cerciorarnos de que el tratamiento ha hecho todo el efecto que tenía que hacer y ale, a seguir únicamente con pastillas diarias e inyecciones semanales de metotrexate :) durante otro añito.
Hoy me toca hacer mención de Juán Ángel aquí, que además de hacernos reír, es un tío genial que se preocupa mucho, y con el que he estado hablando estos días. ¡Un figura!
Y para finalizar, decir que anoche salí. Y aunque ya había salido otras noches, ayer por primera vez entré a un garito con ambiente de fiesta. Hasta ahora había salido pero siempre relajadamente a alguna terracita o algo similar.
Y bueno, me sentí muy raro, lo he intentado explicar en mi otro blog, así que os dejo el enlace: http://eliasmr.blogspot.com/2011/09/el-mundo-no-se-para.html. ¡A ver si conseguís entender esa rabia que sentí!
¡Un abrazo a todos, familia!
Y bueno, contento claro. ¡Aunque ponerme al día me va a costar horrores! ¡Cómo se desacostumbra el cuerpo en algo más de un año!
Además el viernes tuve chequeo. Niveles normales, todo correcto, así que el viernes 30 voy a por el ÚLTIMO ciclo, (últimas dosis de corticoides, últimos días de malestar, de naúseas...). Lo que si me van a aplazar debido a que aún no han pasado los efectos secundarios del todo es la intratecal. De hecho me han dado cita para el neurólogo y el oftalmólogo, porque me pasan cosas muy raras en la vista.
En fin... que no me puedo quejar de las noticias (aunque hubiesen sido mejor si me perdonasen la intratecal, claro).
Y en octubre toca aspirado de médula y escáner para seguir el protocolo y cerciorarnos de que el tratamiento ha hecho todo el efecto que tenía que hacer y ale, a seguir únicamente con pastillas diarias e inyecciones semanales de metotrexate :) durante otro añito.
Hoy me toca hacer mención de Juán Ángel aquí, que además de hacernos reír, es un tío genial que se preocupa mucho, y con el que he estado hablando estos días. ¡Un figura!
Y para finalizar, decir que anoche salí. Y aunque ya había salido otras noches, ayer por primera vez entré a un garito con ambiente de fiesta. Hasta ahora había salido pero siempre relajadamente a alguna terracita o algo similar.
Y bueno, me sentí muy raro, lo he intentado explicar en mi otro blog, así que os dejo el enlace: http://eliasmr.blogspot.com/2011/09/el-mundo-no-se-para.html. ¡A ver si conseguís entender esa rabia que sentí!
¡Un abrazo a todos, familia!
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Día 433
¡Hola pelones! ¿Qué tal?
Yo, desde hace tres días, más o menos, bastante mejor. Anda que no han dado la lata los efectos secundarios desde el 5 de agosto. Bufff... se me ha hecho eterno este mes y pico en la cama. La verdad es que cuándo uno se encuentra mal, los días se hacen muy pesados.
El caso es que desde ahora mismo hasta el próximo día 30, que toca el último ciclo, toca aprovechar al máximo. ¡¡Ni un segundo que perder!! A ver qué planes van surgiendo... que no hago ascos a nada: conciertos, viajes relámpago a la playa... ale, ale, ¡ideas!
Y bueno, ahora poniéndome un poco más serio, el lunes vuelta al cole. Me pongo serio porque se me hace raro, después de que en el último año y pico mi rutina haya consistido en visitar el hospital, las analíticas, las consultas... y esas cosas, no sé...
Ahora va a empezar una etapa de normalidad que me es extraña, porque a pesar de llevar enfermo catorce meses, tengo la sensación de que lo anterior fue algo muy lejano, algo que ya he olvidado como afrontar y vivir. Es como si sólo supiese vivir la vida que he llevado últimamente, pero que me parece la de siempre y que es la única que siento como propia.
Vamos, para no divagar más: me siento como si fuese a vivir una vida de prestado, no la mía. Y ahora tengo el ¿miedo? de no saber encajar en esa normalidad.
Y claro... aquí debería estar Edu para darme ese típico consejillo, o quitarle hierro al asunto con alguna gracia y muchas risas. Y aquí debería estar, para compartir mi alegría por volver a tener una vida un poco más normal...
Pero no.
En fin, no me creo aún que vaya a cambiar las prisas por llegar puntual a la analítica, a las prisas por llegar puntual a clase.
Por lo demás, poquito que contar, sólo agradecer a los que seguís al pie del cañón cada paso que vamos dando juntos.
Y bueno, que lo de las quedadas pelonas debe ser algo que ya se vaya pensando a conciencia, porque deben comenzar a darse en breves, así que propuestas ¡y a ver cuántos nos apuntamos!
El caso es que desde ahora mismo hasta el próximo día 30, que toca el último ciclo, toca aprovechar al máximo. ¡¡Ni un segundo que perder!! A ver qué planes van surgiendo... que no hago ascos a nada: conciertos, viajes relámpago a la playa... ale, ale, ¡ideas!
Y bueno, ahora poniéndome un poco más serio, el lunes vuelta al cole. Me pongo serio porque se me hace raro, después de que en el último año y pico mi rutina haya consistido en visitar el hospital, las analíticas, las consultas... y esas cosas, no sé...
Ahora va a empezar una etapa de normalidad que me es extraña, porque a pesar de llevar enfermo catorce meses, tengo la sensación de que lo anterior fue algo muy lejano, algo que ya he olvidado como afrontar y vivir. Es como si sólo supiese vivir la vida que he llevado últimamente, pero que me parece la de siempre y que es la única que siento como propia.
Vamos, para no divagar más: me siento como si fuese a vivir una vida de prestado, no la mía. Y ahora tengo el ¿miedo? de no saber encajar en esa normalidad.
Y claro... aquí debería estar Edu para darme ese típico consejillo, o quitarle hierro al asunto con alguna gracia y muchas risas. Y aquí debería estar, para compartir mi alegría por volver a tener una vida un poco más normal...
Pero no.
En fin, no me creo aún que vaya a cambiar las prisas por llegar puntual a la analítica, a las prisas por llegar puntual a clase.
Por lo demás, poquito que contar, sólo agradecer a los que seguís al pie del cañón cada paso que vamos dando juntos.
Y bueno, que lo de las quedadas pelonas debe ser algo que ya se vaya pensando a conciencia, porque deben comenzar a darse en breves, así que propuestas ¡y a ver cuántos nos apuntamos!
sábado, 3 de septiembre de 2011
Día 422
Hola pelones.
Lo primero es daros las gracias a todos por vuestros comentarios, vuestro ánimo y vuestro apoyo. También por los mails, y por haber demostrado que somos una gran familia.
Yo aún sigo en shock, no sé, ha sido un golpe muy duro y es díficil de encajar.
Agosto no ha sido un buen mes. Principalmente ya sabéis cuál es el motivo. Pero además el efecto del ciclo y de la intratecal me ha dado mucha lata, y realmente me la sigue dando. Ya no solamente han sido las naúseas propias de la quimio, si no que los dolores de cabeza y los mareos me han tenido fuera de juego: de la cama al sofá y del sofá a la cama.
Por eso no he podido actualizar, ni los ánimos ni las fuerzas me acompañaban. Siento haberos abandonado estos días, pero nunca he dejado de tener pensamientos para vosotros.
Ayer fui a por el penúltimo ciclo, y sin el cuerpo arreglado aún del anterior, las naúseas vuelven a acentuarse. Un rollo, vamos. Sólo me consuela saber que el día 30 de este mes se acaba la tortura: último ciclo y última intratecal y... ¡au revoir penurias!
Así que seré paciente durante un poco más, que esto ya se acaba y si he aguantado hasta aquí, ¿qué es un poco más? Aunque reconozco que la recta final se me está haciendo larga y pesada.
Si puedo sacar algo bueno de agosto es que por fín he escuchado la voz de Mónika (http://leucemialinfoblasticaaguda.blogspot.com/), y me alegré un montón al saber que ya estaba en casa, y que poco a poco está acabando de ganar su lucha.
También he conocido a dos nuevas pelonas que han ingresado hace poco en mi hospital, y que ambas, Lucía y Raquel, tienen fuerza para poder con ésto y con lo que se les ponga por delante.
Y lo mejor, es el acercamiento con amigos y amigas de Edu, así como con su hermano, con los que pretendo seguir manteniendo el contacto. Me ha ayudado mucho saber que están ahí.
Además su madre quiere darme alguna cosilla de él, y a mí no hay nada que me haga más ilusión.
Por lo demás, pasado mañana, lunes cinco, debería retomar mis estudios, pero bueno, con el ciclo recién dado creo que retrasaré un poco mi reincorporación. Así no puedo salir de casa.
Y nada más que decir, por ahora.
Simplemente volver a daros las gracias a todos por haberme hecho saber que estáis ahí y que me estábais esperando.
¡Un abrazo con mucha fuerza para todos!
Yo aún sigo en shock, no sé, ha sido un golpe muy duro y es díficil de encajar.
Agosto no ha sido un buen mes. Principalmente ya sabéis cuál es el motivo. Pero además el efecto del ciclo y de la intratecal me ha dado mucha lata, y realmente me la sigue dando. Ya no solamente han sido las naúseas propias de la quimio, si no que los dolores de cabeza y los mareos me han tenido fuera de juego: de la cama al sofá y del sofá a la cama.
Por eso no he podido actualizar, ni los ánimos ni las fuerzas me acompañaban. Siento haberos abandonado estos días, pero nunca he dejado de tener pensamientos para vosotros.
Ayer fui a por el penúltimo ciclo, y sin el cuerpo arreglado aún del anterior, las naúseas vuelven a acentuarse. Un rollo, vamos. Sólo me consuela saber que el día 30 de este mes se acaba la tortura: último ciclo y última intratecal y... ¡au revoir penurias!
Así que seré paciente durante un poco más, que esto ya se acaba y si he aguantado hasta aquí, ¿qué es un poco más? Aunque reconozco que la recta final se me está haciendo larga y pesada.
Si puedo sacar algo bueno de agosto es que por fín he escuchado la voz de Mónika (http://leucemialinfoblasticaaguda.blogspot.com/), y me alegré un montón al saber que ya estaba en casa, y que poco a poco está acabando de ganar su lucha.
También he conocido a dos nuevas pelonas que han ingresado hace poco en mi hospital, y que ambas, Lucía y Raquel, tienen fuerza para poder con ésto y con lo que se les ponga por delante.
Y lo mejor, es el acercamiento con amigos y amigas de Edu, así como con su hermano, con los que pretendo seguir manteniendo el contacto. Me ha ayudado mucho saber que están ahí.
Además su madre quiere darme alguna cosilla de él, y a mí no hay nada que me haga más ilusión.
Por lo demás, pasado mañana, lunes cinco, debería retomar mis estudios, pero bueno, con el ciclo recién dado creo que retrasaré un poco mi reincorporación. Así no puedo salir de casa.
Y nada más que decir, por ahora.
Simplemente volver a daros las gracias a todos por haberme hecho saber que estáis ahí y que me estábais esperando.
¡Un abrazo con mucha fuerza para todos!
martes, 16 de agosto de 2011
Edu ¡GRANDE, PELÓN!
Hoy... hoy no nos toca reír. Al menos a mí.
Hoy ha sido probablemente el peor día de todos desde que empezó esta lucha. Un día triste, horrible, melancólico. Un día que no tendría que haber llegado nunca.
Casi todos (por no decir todos) conoceréis la lucha de mi hermano pelón, Edu. Hoy, a las 16:59 su madre, Rosa, me ha llamado para decirme que nos ha dejado. Un ángel, mi ángel de 34 años y melena, se ha puesto las alas antes de tiempo.
El día 25 haría cuatro meses desde que le realizaron el trasplante, todo se le complicó desde el principio, y sin embargo cuándo ya veíamos un poco la luz... una infección se lo ha llevado.
Ha luchado como un jodido valiente, hasta el final y sobre todo, desde el principio.
No sé cómo explicar la sensación que he sentido yendo al tanatorio. No era allí dónde tendría que haber ido a verle, no era allí dónde tenía que aparecer su nombre. No, no era ese lugar.
Y menos aún sé como explicar cómo me he sentido cuándo su madre me ha abrazado y besado, deseando que me recuperase, que por favor lo hiciese. Y Edu se nos acababa de ir...
Podría estar horas escribiendo los muchos momentos que hemos pasado juntos. Ahora mismo no paran de pasar por mi cabeza las alegrías y las tristezas que hemos compartido. Su primer ingreso fue en mi habitación, era el primer paciente joven que llegaba a la sexta, y fue para mí un punto de inflexión. Me dio las ganas y fuerzas que necesitaba por aquel entonces...
Ingresados nos juntábamos por la noche a comer magdalenas "destrangis", fuera quedábamos para tomar café. Al estilo jubilado, pero más gordos y calvísimos. Y siempre acababa con un "pacharancín", menudo crack.
Estos últimos meses los hemos pasado peor... en un hospital que no era el nuestro, ya que iba a verle al Puerta de Hierro. Hicimos planes, pensamos cosas que hacer cuándo volviésemos a ser jóvenes y sexys. Siempre acabábamos riéndonos de nosotros mismos. Y sin embargo ya... no podrá ser.

No quiero desanimar a nadie, todos sabemos que cada uno somos un mundo y aunque es muy difícil no vale darse por vencido. Él no ha podido, pero también hay que tener muy claro que lo ha intentado. Ha defendido la vida como nunca pude llegar a imaginar que se pudiese hacer, hasta agotar la última de sus fuerzas.
Ahora, dónde quiera que esté sé que no me va a dejar sólo, y que a vosotros tampoco. Suena a tópicazo, lo sé, pero tengo esa certeza.
Los ViP's del Príncipe de Asturias, sus enfermeras y sus doctores lo van a echar mucho de menos. Porque simplemente era imposible no quererle.
Hoy en mi casa hay mucha pena, porque se le quiere mucho aquí, a él y a su familia. Hemos compartido este camino paralelo. Y yo... yo juro Vendetta, por mí, y por él. Porque la Leucemia no va a ganar.
Y aunque ahora no puedo hacer otra cosa que no sea llorar... siempre vas a estar en mis mejores momentos.
Lo mejor es la última imagen que tengo de él: no he querido mirarle dormir en el Tanatorio. Hace 15 días le dieron un permiso y con sus pocas fuerzas nos fuimos a tomar un café. Luego le llevé a su casa, y allí se quedó, tumbado en el sofá. Hasta la próxima.
Edu, genio y figura.
Fenómeno, hasta que nos volvamos a ver. Dentro de mucho, espero, pero... de adiós, nada.
(Escuchad la canción que adjunto... no tiene desperdicio. Es de una cantautora genial, María Rozalén y canta para Edu...)
El día 25 haría cuatro meses desde que le realizaron el trasplante, todo se le complicó desde el principio, y sin embargo cuándo ya veíamos un poco la luz... una infección se lo ha llevado.
Ha luchado como un jodido valiente, hasta el final y sobre todo, desde el principio.
No sé cómo explicar la sensación que he sentido yendo al tanatorio. No era allí dónde tendría que haber ido a verle, no era allí dónde tenía que aparecer su nombre. No, no era ese lugar.
Y menos aún sé como explicar cómo me he sentido cuándo su madre me ha abrazado y besado, deseando que me recuperase, que por favor lo hiciese. Y Edu se nos acababa de ir...
Podría estar horas escribiendo los muchos momentos que hemos pasado juntos. Ahora mismo no paran de pasar por mi cabeza las alegrías y las tristezas que hemos compartido. Su primer ingreso fue en mi habitación, era el primer paciente joven que llegaba a la sexta, y fue para mí un punto de inflexión. Me dio las ganas y fuerzas que necesitaba por aquel entonces...
Ingresados nos juntábamos por la noche a comer magdalenas "destrangis", fuera quedábamos para tomar café. Al estilo jubilado, pero más gordos y calvísimos. Y siempre acababa con un "pacharancín", menudo crack.
Estos últimos meses los hemos pasado peor... en un hospital que no era el nuestro, ya que iba a verle al Puerta de Hierro. Hicimos planes, pensamos cosas que hacer cuándo volviésemos a ser jóvenes y sexys. Siempre acabábamos riéndonos de nosotros mismos. Y sin embargo ya... no podrá ser.

No quiero desanimar a nadie, todos sabemos que cada uno somos un mundo y aunque es muy difícil no vale darse por vencido. Él no ha podido, pero también hay que tener muy claro que lo ha intentado. Ha defendido la vida como nunca pude llegar a imaginar que se pudiese hacer, hasta agotar la última de sus fuerzas.
Ahora, dónde quiera que esté sé que no me va a dejar sólo, y que a vosotros tampoco. Suena a tópicazo, lo sé, pero tengo esa certeza.
Los ViP's del Príncipe de Asturias, sus enfermeras y sus doctores lo van a echar mucho de menos. Porque simplemente era imposible no quererle.
Hoy en mi casa hay mucha pena, porque se le quiere mucho aquí, a él y a su familia. Hemos compartido este camino paralelo. Y yo... yo juro Vendetta, por mí, y por él. Porque la Leucemia no va a ganar.
Y aunque ahora no puedo hacer otra cosa que no sea llorar... siempre vas a estar en mis mejores momentos.
Lo mejor es la última imagen que tengo de él: no he querido mirarle dormir en el Tanatorio. Hace 15 días le dieron un permiso y con sus pocas fuerzas nos fuimos a tomar un café. Luego le llevé a su casa, y allí se quedó, tumbado en el sofá. Hasta la próxima.
Edu, genio y figura.
Fenómeno, hasta que nos volvamos a ver. Dentro de mucho, espero, pero... de adiós, nada.
(Escuchad la canción que adjunto... no tiene desperdicio. Es de una cantautora genial, María Rozalén y canta para Edu...)
martes, 2 de agosto de 2011
Día 388
VEINTIUNO
¡Hola pelones! Hoy hace veintiún veranos que nací.
Justamente hoy, hace un año, me daban el alta, después de mi primer ingreso (en aislamiento). Ese fue el mejor regalo que hubiese podido esperar.
Hoy, un año después, me he despertado en mi cama, encontrándome bien y creo que aunque no venga envuelto en un paquete y con un lacito, no podría imaginar un regalo mejor.
Todo marcha correctamente, llevo unos días sin parar porque aunque acaba de empezar agosto, me da miedo que mi verano haya podido acabarse. Además el cuerpo me acompaña y no puedo desaprovechar ni un instante.
El caso es que me da miedo de que se me acabe el chollo porque el viernes toca reinducción (que bueno... al fin y al cabo luego vienen unos diítas malos y se acabó), pero le acompaña mi fantástica amiga (nótese la ironía) triple intratecal de la que tanto me he quejado por estos lares. Es el dolor que no me apetece sentir el viernes a primera hora, y los efectos secundarios, como ese horrible dolor de cabeza, que deja la dichosa inyección como huella, cada vez que nos vemos.
Vamos, que como se tuerza un poco el asunto, el verano se acaba a la de ya. Aunque espero que no sea así.
Eso sí, todo tiene un lado bueno: antepenúltima reinducción, penúltima intratecal, la recta final cada vez más corta. Un apretoncito y seguimos restando... ¡octubre se acerca y puede traer muchas alegrías consigo!
Me alegro de seguir soplando velas y de compartirlo con vosotros, pelones. Os invito a un cíber-cachito de tarta a todos.
El jueves iré a repartir besos al hospital, que me toca analítica, y gente de allí está siendo muy recordada hoy en casa.
Así que nada, toda mi energía para vosotros. ¡Mucha fuerza, mis valientes!
¡Hola pelones! Hoy hace veintiún veranos que nací.
Justamente hoy, hace un año, me daban el alta, después de mi primer ingreso (en aislamiento). Ese fue el mejor regalo que hubiese podido esperar.
Hoy, un año después, me he despertado en mi cama, encontrándome bien y creo que aunque no venga envuelto en un paquete y con un lacito, no podría imaginar un regalo mejor.
Todo marcha correctamente, llevo unos días sin parar porque aunque acaba de empezar agosto, me da miedo que mi verano haya podido acabarse. Además el cuerpo me acompaña y no puedo desaprovechar ni un instante.
El caso es que me da miedo de que se me acabe el chollo porque el viernes toca reinducción (que bueno... al fin y al cabo luego vienen unos diítas malos y se acabó), pero le acompaña mi fantástica amiga (nótese la ironía) triple intratecal de la que tanto me he quejado por estos lares. Es el dolor que no me apetece sentir el viernes a primera hora, y los efectos secundarios, como ese horrible dolor de cabeza, que deja la dichosa inyección como huella, cada vez que nos vemos.
Vamos, que como se tuerza un poco el asunto, el verano se acaba a la de ya. Aunque espero que no sea así.
Eso sí, todo tiene un lado bueno: antepenúltima reinducción, penúltima intratecal, la recta final cada vez más corta. Un apretoncito y seguimos restando... ¡octubre se acerca y puede traer muchas alegrías consigo!
Me alegro de seguir soplando velas y de compartirlo con vosotros, pelones. Os invito a un cíber-cachito de tarta a todos.
El jueves iré a repartir besos al hospital, que me toca analítica, y gente de allí está siendo muy recordada hoy en casa.
Así que nada, toda mi energía para vosotros. ¡Mucha fuerza, mis valientes!
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